Ultimamente, y con eso me refiero a los ultimos meses, me encuentro inmersa en un proyecto que cada vez me gusta más, y esque gracias a él estoy conociendo multitud de escritores maravillosos que me brindan sus palabras para mis ilustraciones.


















Desde hace algún tiempo, mi madre ha empezado a decir que no puedo estar todo el día en las nubes. Que tengo que sentar la cabeza o me quedaré sola. Para vestir santos, que decía mi abuela.
Casi empezaba a hacerle caso. Casi me había convencido de quedar con el vecino del cuarto que dice que siempre pregunta por mi. Casi cambio los poemas de Neruda por un sofá para dos en un minipiso sin ventanas.
Pero hoy estabas en la parada del autobús. Mirabas al cielo, y he creido verte esbozar una sonrisa cuando ha pasado una nube con forma de conejo blanco.
...........................
Obra de Puck, cuyo blog podéis visitar en la siguiente dirección:

Fueron como uña y carne desde siempre. Compartían sin reparos ropas, cariños, secretos, penas y alegrías, pensamientos,… hasta que llegó aquel hombre y tuvieron que jugárselo todo a la carta más alta.
Marina vuela
Marina cierra los ojos, el color azul la impregna totalmente y cuando ella también se siente azul, su globo comienza a elevarse.
Poco a poco va abriendo los ojos y empieza a ver pájaros, dando vida y sonido al paisaje. Los mira y se concentra en ellos, contempla su vuelo travieso con un destino prefijado y les imagina historias de amores y hogares por el mundo.
Cuando mira abajo ve los campos que se extienden bajo el aire, ordenados y cuadriculados como baldosas de vida.
Siente como una nube absorbe su globo hasta no ver nada más que la nube, sintiendo su frío y humedad, y por capricho vuelve a soltarlo, inundándose de nuevo de ese color azul con el que se siente tan segura.
El mismo azul de las baldosas del baño, donde María se esconde cuando papá entra en casa dando un portazo.
..................................
